Pasos para reinventarse

¿Y si dejas atrás esas historias que por tanto tiempo te estuviste contando una y otra vez y que te limita y te impide brillar con toda tu luz?

Tú tienes el poder de reinventarte cuándo lo desees y cuántas veces quieras. Si no te gusta lo que estás viviendo, cámbialo. Nadie lo hará por ti, sólo tú misma puedes hacerlo. ¿Cómo lo puedes lograr? Te comparto unos tips:

  1. El amor propio: El amor propio es la base de todo éxito en la vida. Si no te amas a ti misma, nadie lo hará por ti. No pretendas obtener ese amor de otros, porque si no te estás amando lo suficiente, lo más probable es que estás atrayendo a tu vida personas que tampoco saben amarse a sí mismas. Recuerda: nadie puede dar lo que no tiene.
  2. Cierra ciclos: Perdona y libera a esas personas o situaciones que según tu percepción te hicieron daño. Recuerda que el mundo es un reflejo de nuestras creencias, miedos, traumas y heridas del pasado. Realmente nada de lo que nos sucede es personal. Todo es un reflejo de nuestro mundo interno. Lo mejor que podemos hacer por nosotras mismas es perdonar y dejar ir.
  3. Escribe cómo sería tu vida ideal: Una vez que hayas aprendido a amarte y hayas dejado tu pasado atrás a través del perdón, ya estás lista para iniciar una nueva historia. Un ritual muy poderoso para manifestarlo es escribiendo cómo sería tu vida ideal. Escribe con quién estarías, dónde, haciendo qué cosas. Tu descripción debe ser muy detallada y específica, de esa manera le estás dando mucha claridad a Dios, al Universo, lo que quieres para ti.
  4. Siente tu deseo ya cumplido: Da las gracias por adelantado. Es decir, agradece que ese sueño tuyo ya está cumplido, por más que tus sentidos aún no lo perciban. Esta es la única forma de orar efectivamente, porque estás afirmando que ese sueño ya está creado en el campo de todas las posibilidades. Agradece y bendice por adelantado. Vive como si tu sueño ya se hubiese cumplido.

Recuerda que has venido a este mundo a experimentar tu esencia divina, eres UNA con Dios y con toda la creación.

Tienes el permiso divino de brillar, de hacer las cosas de manera diferente a tus ancestros. Tienes el permiso de ser única y auténticamente tú.